SAN SEBASTIAN

San Sebastian – el patrono santo de Palma de Mallorca. Según cuenta la leyenda, fue la reliquia de este santo, la que salvó a Palma de la epidemia de peste. Actualmente está expuesta en el museo  de la catedral.

San Sebastián era un soldado romano del siglo III. El emperador Diocleciano le nombró  jefe de la guardia pretoriana imperial.  Siendo cristiano se negaba a perseguir sus hermanos en la antigua Roma. Por su rechazo fue condenado a morir asaeteado.

La fiesta se celebra el 20 de enero. En el Paseo Sagrera se despliegan las casitas con la muestra artesanal y gastronómica de la isla.

LA FIESTA DE SAN ANTONI

San Atnoni1

San Antoni es venerado como el patrón santo de los animales. Era un monje egipcio del siglo IV que pasó la mayor parte de su vida en el desierto libanés. Según la leyenda una cerda parió a un cerdito muy débil que estaba a punto de morir. El santo le curó y el cerdito no dejó de acompañarle durante toda su vida en señal del agradecimiento. San Antoni también sufría las tentaciones del diablo. Éste se le presentaba en forma de  una mujer. El santo se quitaba los zapatos y caminaba descalzo por encima del fuego para vencer el llamamiento de la carne.

La noche anterior a la fiesta – el 16 de enero se encienden las hogueras en muchos puntos de la isla. Los vecinos se reúnen a su alrededor para torrar la carne y embutidos tradicionales. Con frecuencia hay espectáculos pirotécnicos.

Al día siguiente el 17 de enero se celebran las procesiones de animales. Éstos son llevados por sus dueños hacia las iglesias donde serán bendecidos por el cura.

Las celebraciones más espectaculares de San Antoni tienen lugar en Sa Pobla y Pollensa. En Pollensa hay una tradición muy arraigada. Se trata del famoso pino. El 17 de enero los jóvenes tienen que buscar y talar un ejemplar de unos 20 metros de altura. Acto seguido lo desraman y descortezan para llevarlo al centro del pueblo. Una vez allí se unta con huevos y jabón y se iza en la plaza. Los más atrevidos intentarán llegar hasta su cúspide donde les esperará la recompensa. Será un gallo dentro de una cesta – el símbolo de Pollensa. En la noche de 1550 despertó con su canto a la población para avisarles de la llegada de los temibles piratas.